
República Dominicana consolida su posición como uno de los destinos más dinámicos del Caribe gracias a una estrategia sostenida de expansión en conectividad aérea y modernización aeroportuaria. La isla caribeña registra un crecimiento constante en la llegada de turistas internacionales, con Argentina ocupando el tercer lugar en el ranking de visitantes en 2025, tras Estados Unidos y Canadá.
Las inversiones en infraestructura superan los 700 millones de dólares, impulsadas por alianzas público-privadas y concesiones internacionales. Entre los proyectos más relevantes destacan la nueva terminal del Aeropuerto Internacional de Las Américas en Santo Domingo y la construcción del Aeropuerto Internacional de Cabo Rojo en Pedernales, que ampliarán la capacidad operativa y diversificarán las puertas de entrada al país.
La conectividad con Argentina alcanza un hito histórico: más de 200 mil asientos anuales directos en 2025, distribuidos entre Aerolíneas Argentinas y Arajet. A esto se suma la nueva ruta Córdoba–Punta Cana de Arajet, con cinco frecuencias semanales, y el rol estratégico de Copa Airlines, que ofrece 700 mil asientos vía Panamá hacia múltiples ciudades dominicanas.
El impacto es evidente: en lo que va del año, República Dominicana recibió 7,1 millones de turistas, un 2,6% más que en 2024. Punta Cana concentra el 61,5% de los arribos, mientras que Santo Domingo y Santiago de los Caballeros ganan protagonismo como polos alternativos, con propuestas culturales y urbanas que complementan la oferta de sol y playa.
Con una política de desarrollo aeroportuario sostenida y la apertura de nuevas rutas, República Dominicana se proyecta hacia 2026 como un destino cada vez más accesible, competitivo y atractivo para el mercado argentino y sudamericano, reforzando su liderazgo regional en turismo, comercio e inversiones.