
El 18 de agosto no es un día cualquiera para los amantes del vino. Es la fecha en que el mundo rinde tributo al Pinot Noir, esa uva delicada y seductora que ha dado origen a algunos de los vinos más elegantes del planeta.
Originaria de la Borgoña, esta cepa de piel fina se cultiva hoy en regiones tan diversas como Patagonia, Oregon o Nueva Zelanda, siempre con un sello de frescura, complejidad y carácter. Sus aromas de frutos rojos, flores y especias invitan a una experiencia sensorial que trasciende la copa.
Celebrar el Día del Pinot Noir es también celebrar el viaje: el del vino desde el viñedo al paladar, y el del viajero que busca en cada destino una historia que contar y un sabor que recordar.