
La directora comercial de Tivoli Ecoresort Praia do Forte, Maria Elena Santana, presentó en FIT 2026 una propuesta que combina naturaleza, gastronomía, cultura y hospitalidad de alta gama. Con mejores conexiones aéreas entre la Argentina y Salvador de Bahía, el resort busca consolidarse como una alternativa para familias, parejas y viajeros corporativos que desean prolongar su estadía en Brasil.
A unos 50 minutos del Aeropuerto Internacional de Salvador, Tivoli Ecoresort Praia do Forte se encuentra dentro de un área de preservación ambiental, rodeado por Mata Atlántica, cocoteros, arrecifes y playas vinculadas al desove de tortugas marinas. El establecimiento, perteneciente a Minor Hotels, cuenta con 287 habitaciones y cuatro villas con piscina, además de una propuesta orientada al ecoturismo, el bienestar y las vacaciones multigeneracionales.
En diálogo durante la feria, la ejecutiva explicó por qué Praia do Forte busca diferenciarse de otros destinos brasileños mediante un concepto de lujo asociado con la autenticidad, la integración comunitaria y el respeto por el ambiente.
Un resort integrado con Praia do Forte
—¿Cómo describiría el entorno en el que se encuentra Tivoli Ecoresort Praia do Forte?
Praia do Forte es un destino turístico que nació con una concepción ecológicamente sostenible. Está rodeado por una zona muy bella de Mata Atlántica preservada y conserva una antigua villa de pescadores junto al hotel.
El resort fue parte del desarrollo turístico de la región, pero ese crecimiento se pensó desde el principio considerando la inclusión social, la preservación ambiental y el cuidado del patrimonio cultural.
También tenemos muy cerca el Castelo Garcia D’Ávila, una construcción de casi 500 años vinculada con el período colonial brasileño. Por eso, Praia do Forte reúne playa, vacaciones, cultura, historia y una gastronomía regional muy importante.
“El lujo está en lo genuino”
—¿Esa comunidad de pescadores existía antes del desarrollo turístico?
Sí. Es una comunidad histórica. Pensemos que el Castelo Garcia D’Ávila tiene alrededor de cinco siglos y que toda esa zona formaba parte de una antigua hacienda. La comunidad pesquera se encuentra allí desde hace muchísimo tiempo.
Creo que hoy el verdadero lujo está precisamente en eso: en lo genuino. Está en el servicio, en la gastronomía, en el contacto con una comunidad auténtica y en la posibilidad de conocer personas que viven felices y conservan una identidad propia.
Praia do Forte no es un destino artificial. Su propuesta se construye sobre una historia, una cultura y una naturaleza que ya estaban presentes.
Un destino para disfrutar durante todo el año
—El público argentino suele relacionar el nordeste brasileño con las vacaciones de verano. ¿Cómo es el clima durante el resto del año?
Bahía es privilegiada. En el litoral norte tenemos una temperatura media anual cercana a los 28°C. Cuando hace frío podemos hablar de 20 o 21 grados, mientras que durante los días más intensos del verano la máxima puede alcanzar los 36°C.
No existe una amplitud térmica muy pronunciada y la temperatura del mar ronda los 26 grados. Por eso decimos que no es solamente un destino de verano: es un destino de vacaciones durante todo el año.
A eso se suman el servicio, las experiencias, la gastronomía, la cultura de la villa, el patrimonio histórico y los proyectos de conservación ambiental.
Naturaleza, aprendizaje y sabores locales
—¿Qué experiencias vinculadas con la naturaleza pueden realizarse desde el hotel?
Una de ellas es la visita al meliponario, donde se conservan alrededor de 18 especies de abejas nativas brasileñas sin aguijón. Es un universo muy interesante y representa una característica especial de nuestra región.
El proyecto está conectado con el hotel porque parte de la miel se incorpora a nuestra gastronomía. Buscamos utilizar productos regionales y frescos, generar inclusión y construir un ecosistema en el que la hotelería, la comunidad y la conservación se fortalezcan mutuamente.
También promovemos visitas al Projeto Tamar, dedicado a la protección de las tortugas marinas; al Instituto Baleia Jubarte, relacionado con la conservación de las ballenas jorobadas; al Castelo Garcia D’Ávila y a otros espacios de interpretación ambiental.
—¿Son actividades pensadas exclusivamente para adultos?
No. Tenemos paseos para familias y propuestas especialmente adaptadas para niños. La idea es que puedan divertirse, pero también aprender sobre las tortugas, las ballenas, las abejas nativas, la historia de Brasil y la importancia de proteger la naturaleza.
Una oferta para familias y distintas generaciones
—¿Cuál es el perfil de los huéspedes argentinos?
Recibimos familias y parejas, pero también muchos grupos familiares formados por varias generaciones: niños, padres y abuelos que viajan juntos.
El hotel permite que cada integrante encuentre su propio espacio. Algunos buscan descansar, otros participar en actividades deportivas o náuticas y otros prefieren conocer la región. Podemos ofrecer entretenimiento y tranquilidad al mismo tiempo.
La estadía promedio general es de aproximadamente 6,8 noches. En el caso de los argentinos, normalmente hablamos de una semana, lo que les permite disfrutar del resort y conocer tanto Praia do Forte como Salvador de Bahía.
Más conectividad con el nordeste brasileño
—¿Cómo favorece la conectividad aérea el crecimiento del mercado argentino?
La conectividad es muy conveniente porque existen vuelos que unen Buenos Aires con Salvador de Bahía y permiten evitar la tradicional escala en São Paulo. El viaje dura aproximadamente cuatro horas y media.
El mercado argentino siempre fue importante para nuestro litoral. Lo que vemos ahora es una expansión de la conectividad hacia otros destinos brasileños, más allá de Florianópolis y del sur del país. Eso facilita muchísimo el viaje hacia el nordeste.
La programación disponible para la temporada 2026-2027 mantiene opciones entre Buenos Aires y Salvador, tanto desde Aeroparque como desde Ezeiza, aunque las frecuencias dependen de la compañía y de la fecha elegida.
Réveillon y actividades para el verano
—¿Qué preparan para la próxima temporada?
El verano es muy especial porque coincide con las vacaciones argentinas y con las principales celebraciones brasileñas. El Réveillon es uno de nuestros momentos más importantes y cuenta con una programación especial.
Tenemos actividades para adultos y niños, escuelas de fútbol, experiencias de sirenismo, beach tennis, deportes náuticos y distintas propuestas recreativas. Es un período muy animado, pero el tamaño del hotel también permite encontrar lugares de descanso.
—¿Cómo se mantiene actualizado un hotel con tanta trayectoria?
Estamos renovando permanentemente. Comenzamos un proceso de actualización de habitaciones y también trabajamos en espacios como el restaurante principal y la recepción.
No podemos intervenir todo el establecimiento al mismo tiempo porque el hotel continúa funcionando, pero las mejoras se realizan de manera progresiva. Tenemos muchos huéspedes repetidores y queremos que, cada vez que regresen, encuentren alguna novedad sin perder la identidad del resort.
Pensión completa con libertad para conocer el destino
—El viajero argentino suele valorar los paquetes que incluyen las comidas. ¿Qué modalidad ofrece Tivoli?
Trabajamos con pensión completa, pero no somos un resort all inclusive. La diferencia es importante porque queremos que el huésped también pueda salir, caminar por la villa, conocer sus restaurantes y relacionarse con el destino.
Estamos muy cerca de Praia do Forte y existen numerosas opciones gastronómicas y culturales. El hotel forma parte de la experiencia, pero no busca aislar al visitante de la comunidad.
Una identidad marcada por la diversidad de Bahía
—Usted nació en Minas Gerais, pero habla de Bahía con mucha pasión.
Soy minera, pero vivo en Bahía desde hace muchos años. Llegué para estudiar y nunca me fui.
Bahía es una combinación de influencias portuguesas, africanas y de los pueblos originarios brasileños. Esa mezcla se expresa en la cultura, en la gastronomía, en la música y en una forma de vida más alegre, libre y diversa.
Creo que Bahía es única. No es solamente un estado: es un universo. Es un lugar mágico y por eso muchas personas llegan para pasar un tiempo y finalmente deciden quedarse.
Una oportunidad para prolongar el viaje de negocios
La proximidad con Salvador y la mejora de la conectividad abren, además, una oportunidad para el viajero corporativo que busca sumar unos días de descanso a su agenda profesional. Praia do Forte aparece así como una extensión natural de la estadía: suficientemente cerca de la capital bahiana, pero con una identidad propia basada en la naturaleza, la gastronomía y el contacto con la comunidad.
La apuesta de Tivoli Ecoresort Praia do Forte pasa ahora por profundizar su relación con el mercado argentino y mostrar que el lujo contemporáneo no depende únicamente de las instalaciones. Para María Elena Santana, también se construye con paisajes preservados, sabores locales, historias compartidas y tiempo para descubrir aquello que existe más allá de la habitación.
Por Marsolaire Quintana, enviada especial a FIT2026