
China Zorrilla, ferry eléctrico más grande del mundo, abre nuevas oportunidades comerciales para el turismo en el Río de la Plata.
Uruguay recibió en Nueva Palmira al China Zorrilla, el ferry 100% eléctrico más grande del mundo. Con 130 metros de eslora, 32 de manga y capacidad para transportar hasta 2.100 pasajeros y 225 vehículos, esta incorporación marca un antes y un después en la conectividad regional.
El arribo del buque, tras una travesía de más de 15.000 kilómetros desde Australia, representa un hito para la industria marítima internacional y abre una nueva etapa en la movilidad eléctrica entre Argentina y Uruguay.
Para operadores, agencias y cámaras turísticas, el China Zorrilla significa:
- Mayor capacidad de transporte para pasajeros y vehículos, optimizando la oferta de servicios.
- Innovación y sostenibilidad como valor diferencial frente a mercados cada vez más orientados a experiencias responsables.
- Nuevas oportunidades comerciales en el cruce del Río de la Plata, con un producto que integra tecnología de vanguardia e infraestructura energética moderna.
La puesta en operación del ferry consolida a Buquebus como referente en movilidad eléctrica marítima y posiciona al Río de la Plata como corredor estratégico para el turismo regional.
Este lanzamiento invita a los actores del sector a explorar alianzas, diseñar paquetes integrados y potenciar la comercialización de experiencias que conecten destinos de ambos márgenes con un producto único en el mundo.
En el acto de recepción, Juan Carlos Lopez Mena, fundador y presidente de Buquebus, celebró: “Cuando surgió la posibilidad de hacer un buque eléctrico, no quisimos esperar al próximo: quisimos que fuera este. Apostamos a una tecnología que todavía parecía lejana, porque entendimos que el futuro había que empezar a construirlo hoy. El China Zorrilla es el resultado de esa visión: innovar, conectar mejor a las dos orillas y hacerlo de una manera más sustentable ”.Y cerró: “Es un honor de que toda la comunidad celebre junto a Buquebus”.
La llegada del China Zorrilla a Nueva Palmira estuvo encabezada por Juan Carlos López Mena junto a su familia; representantes de la compañía; autoridades nacionales y departamentales; integrantes de la comunidad marítima y portuaria y actores vinculados al desarrollo del proyecto.
Desde la construcción del buque hasta el desarrollo de infraestructura eléctrica de alta potencia en ambas orillas, el proyecto demandó soluciones tecnológicas, energéticas, marítimas y portuarias especialmente concebidas para llevar la navegación eléctrica a una escala hasta ahora inédita
El proyecto comenzó con una decisión tan simple como ambiciosa. Cuando el constructor planteó que su próximo buque sería eléctrico, Juan Carlos López Mena respondió:
“¿Por qué el próximo? Que sea este”.
Esa frase marcó el comienzo de un desafío tecnológico sin precedentes. Hoy, años después, esa visión ya es una realidad en el Río de la Plata.
Al respecto, Fernanda Cardona, ministra de Industria, Energía y Minería de Uruguay, afirmó: “Es un hito histórico, y qué bueno que haya sido un proyecto en conjunto con una empresa que tiene tanta historia en Uruguay y que conecta ambas orillas. Esto tiene una gran importancia para Colonia en particular y, desde el punto de vista eléctrico, ustedes saben todo lo que hemos trabajado para que esto sea posible”.
Una travesía extraordinaria desde Tasmania hasta el Río de la Plata
El traslado del China Zorrilla desde Australia hasta Sudamérica requirió una operación especialmente diseñada por sus dimensiones y características.
El ferry fue transportado a bordo de un buque especializado de tipo heavy-lift, que recorrió más de 15.000 kilómetros atravesando algunos de los escenarios marítimos más exigentes del planeta.
En Nueva Palmira se realizará una de las maniobras centrales de todo el recorrido. Mediante un complejo procedimiento de lastre, el buque transportador se sumerge parcialmente hasta permitir que el China Zorrilla vuelva a flotar por sus propios medios.
Una vez finalizada la maniobra y completados los controles correspondientes, dos remolcadores acompañarán al ferry desde Nueva Palmira hasta Colonia del Sacramento, donde comenzará la siguiente etapa de su puesta en funcionamiento.
Tecnología que lleva la movilidad eléctrica a una nueva escala
El China Zorrilla incorpora tecnología desarrollada específicamente para llevar la propulsión eléctrica a una embarcación de gran porte y alta capacidad.
Su sistema de almacenamiento de energía supera los 40 MWh y alimenta tanto la propulsión como los distintos servicios a bordo. El ferry cuenta además con ocho waterjets impulsados por motores eléctricos de alta potencia, que permiten combinar eficiencia y maniobrabilidad con una navegación más silenciosa y con menores niveles de vibración.
La construcción en aluminio naval de alta resistencia permite reducir significativamente el peso de la embarcación y optimizar su consumo energético, un factor fundamental para hacer viable una operación de esta magnitud con propulsión 100% eléctrica.
Pero la electrificación no se limita al buque. Para que el China Zorrilla pueda operar regularmente fue necesario desarrollar un nuevo ecosistema energético en ambas orillas del Río de la Plata.
Una infraestructura energética a la altura del desafío
En el Puerto de Colonia del Sacramento, junto a UTE, se desarrolló una estación eléctrica de alta potencia especialmente concebida para abastecer al China Zorrilla.
La infraestructura tiene su equivalente en la Terminal Buquebus de Puerto Madero, en Buenos Aires, desarrollada junto a EDESUR, permitiendo integrar ambas terminales dentro de un mismo sistema de operación eléctrica.
Las instalaciones incorporan sistemas de alimentación, transformación y distribución de energía, controles inteligentes y equipamiento específicamente desarrollado para aplicaciones marítimas de alta potencia.
Este desarrollo de infraestructura constituye uno de los componentes centrales del proyecto: la incorporación de un ferry eléctrico de estas dimensiones requiere no solo transformar la embarcación, sino también adaptar los puertos y los sistemas energéticos que sostendrán su operación cotidiana.
Al respecto, Guillermo Rodriguez, intendente del departamento de Colonia, aseguró: “Para nosotros los colonienses, la ruta Colonia – Buenos Aires es muy importante. La llevamos en el ADN, la sentimos como propia. Queremos que venga cada vez más gente al departamento de Colonia, porque esto va a traer trabajo para la gente”.
Colonia: protagonista de la próxima etapa.
Una vez completado el traslado desde el puerto de Nueva Palmira, el China Zorrilla continuará su proceso en Colonia del Sacramento, donde comenzarán los controles, pruebas y tareas de puesta a punto. Allí también se realizará la integración definitiva del buque con la infraestructura energética que permitirá prepararlo para su futura operación
comercial.
Tanto el buque como la infraestructura elaborada para su funcionamiento representan una inversión sin precedentes para la industria marítima de la región. Pero su relevancia excede el volumen de recursos destinados a su desarrollo.
La experiencia demuestra que la electrificación del transporte marítimo puede avanzar hacia embarcaciones de gran porte y operaciones comerciales de alta capacidad, abriendo una nueva frontera para una industria que enfrenta el desafío global de reducir su impacto ambiental.
Diseñado específicamente para operar entre Buenos Aires y Colonia del Sacramento, el China Zorrilla conectará dos ciudades, dos países y millones de pasajeros mediante una tecnología que hasta hace pocos años parecía reservada al futuro.
Para Colonia, ese crecimiento representa nuevas oportunidades para extender la experiencia de los visitantes hacia la hotelería, la gastronomía, la cultura, los eventos, el comercio y las distintas propuestas turísticas del departamento y su zona de influencia.
La llegada del China Zorrilla no es solo la incorporación de un nuevo buque: es la concreción de una visión que combina innovación, infraestructura y conectividad para transformar la manera en que Uruguay y Argentina se vinculan por el Río de la Plata.