
Del 9 al 12 de julio, la feria gastronómica más representativa del país, Caminos y Sabores edición BNA, celebrará sus 20 ediciones con un hito estratégico: el traslado a BA Ferial, nuevo polo de exposiciones y experiencias en la Ciudad de Buenos Aires.
El evento, reconocido como el Gran Mercado Argentino, reúne tradición, identidad y negocios en un espacio renovado que conecta la ciudad con el Río de la Plata y proyecta una nueva etapa para la comercialización de productos regionales.
La feria coincide con el fin de semana largo de julio y el inicio de las vacaciones de invierno en varias provincias, lo que potencia la llegada de visitantes de todo el país y genera oportunidades de integración para operadores turísticos y agencias de viajes.
Con transporte gratuito desde distintos puntos de la ciudad, la organización facilita el acceso y amplía la convocatoria, consolidando a Caminos y Sabores como un producto diferencial que combina gastronomía, cultura y turismo en un mismo escenario.
El encuentro entre producción, identidad y mercado
Desde su creación en 2005, Caminos y Sabores se consolidó como una plataforma clave para visibilizar alimentos, bebidas, artesanías y destinos turísticos de toda la Argentina —impulsados por el trabajo de productores—, que no solo se sostiene en el tiempo, sino que sigue creciendo y fortaleciendo el espíritu emprendedor. Según los organizadores, “cumplir 20 ediciones es la confirmación de que Caminos y Sabores se transformó en un espacio imprescindible para visibilizar el trabajo de las economías regionales y generar oportunidades reales de crecimiento”.
Durante cuatro días, la feria reunirá a cientos de productores de todas las regiones del país, en una experiencia que combina sabores, cultura e identidad.
Un espacio que genera negocios reales
Más allá de la experiencia para el público, la feria se presenta como una plataforma clave para el desarrollo comercial. Las Rondas de Negocios se consolidan año tras año como un espacio estratégico donde comienzan alianzas con supermercadistas, distribuidores y compradores clave, que muchas veces trascienden el evento.
Según el balance del año pasado, Caminos y Sabores edición BNA superó las expectativas con el paso de más de 100.000 visitantes, la participación de 500 emprendedores y más de 50 chefs en escena. Además, se concretaron operaciones por más de $10.000 millones y más de 300 reuniones de negocios.

Historias que impulsan marcas
A lo largo de sus 20 ediciones, la feria se consolidó como una verdadera vidriera para las marcas. Marcela Baz, fundadora de El Brocal, destacó la visibilidad que representa para su emprendimiento: “Muchos consumidores nos dicen ‘los probé por primera vez en Caminos y Sabores’”.
En la misma línea, desde La Barraca Gourmet explicaron: “Es una gran vidriera que nos acompañó en cada etapa de nuestra evolución”.
Además, para empresas como Cervecería Barba Roja, es, al mismo tiempo, un espacio de networking. “Se genera una sinergia muy valiosa con colegas, proveedores y nuevos clientes”, consideraron.
Como cada año, esta edición convocará a nuevos expositores atraídos por una experiencia que combina visibilidad y posicionamiento de marca, generación de vínculos comerciales y una conexión directa con el consumidor, como es el caso de Olivechio, que debutará con su aceite de oliva extra virgen. Orlando Melone, su director, dijo que “Caminos y Sabores representa la identidad alimentaria de la Argentina”, destacando el valor del evento como plataforma para posicionar productos en el mercado.
“Detrás de cada producto hay una historia”, de acuerdo con los organizadores. En ese sentido, señalaron que “Caminos y Sabores Edición BNA celebra ese encuentro entre quien produce y quien valora lo auténtico”.
Además de degustaciones, exhibición y venta de productos, la feria acerca una experiencia integral con clases magistrales de chefs reconocidos, concursos, actividades interactivas y transmisión en vivo.
Sobre Caminos y Sabores:
Con una larga trayectoria, Caminos y Sabores edición BNA renueva su compromiso como punto de encuentro entre productores, emprendedores y consumidores. Más allá de celebrar la identidad gastronómica argentina, es un espacio que impulsa el crecimiento de las economías regionales y genera oportunidades concretas de desarrollo.
Del 9 al 12 de julio, en BA Ferial, el país vuelve a reunirse en una experiencia donde los sabores cuentan historias, los encuentros generan oportunidades y cada producto refleja el ADN de la Argentina.
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