
La 78° Fiesta Nacional de la Pachamama volvió a posicionar a Tucumán como un destino estratégico para el turismo cultural del Norte Argentino.
En una jornada multitudinaria que combinó tradición, espiritualidad y el dinamismo del carnaval, la comunidad de Amaicha distinguió por segundo año consecutivo a Doña Eva Pastrana de Arréguez como representante de la Madre Tierra, reafirmando la vigencia de un ritual único en el país.
El evento, uno de los hitos identitarios más relevantes de Tucumán, reunió a autoridades provinciales, referentes comunitarios y miles de visitantes que participaron de las ceremonias ancestrales y de las actividades culturales programadas. La elección de la Pachamama, encabezada por la comunidad originaria local, constituye un atractivo de alto valor simbólico que fortalece la oferta turística vinculada a la cosmovisión andina.
A sus 75 años, Eva Pastrana renovó el compromiso de guiar a su pueblo en los rituales de agradecimiento y protección. “Ser Pachamama es un compromiso profundo con nuestras raíces y con las necesidades de nuestro pueblo”, expresó tras recibir la distinción.
La celebración contó con la presencia de autoridades del Gobierno de Tucumán y del Ente Tucumán Turismo, encabezado por su presidente, Domingo Amaya, junto a la vicepresidenta Inés Frías Silva, el secretario general Marcos Díaz y el director de Promoción Turística, Nicolás Micale. La participación institucional incluyó equipos de informantes y promotoras que brindaron asistencia a los visitantes y distribuyeron material promocional, reforzando la estrategia de posicionamiento del destino.
Turismo cultural como motor de desarrollo regional
El espíritu del carnaval y las tradiciones locales se integraron en una propuesta que incluyó desfile de carrozas, música folclórica y actividades recreativas para familias y turistas. Bajo los lineamientos del Superior Gobierno de la Provincia, la fiesta se consolida como un producto turístico clave para la dinamización económica de los Valles Calchaquíes, promoviendo la circulación de visitantes, el fortalecimiento de prestadores locales y la articulación público-comunitaria.
“Esta fiesta nos recuerda que nuestra identidad es nuestro mayor atractivo. Trabajar junto a las comunidades para que estas tradiciones sigan vivas es una prioridad de nuestra gestión”, destacaron las autoridades del organismo.
Con una combinación de patrimonio cultural, participación comunitaria y acciones de promoción turística, la Fiesta Nacional de la Pachamama reafirma su rol como uno de los eventos más representativos del calendario provincial y un diferencial competitivo para operadores y agencias que comercializan experiencias auténticas en el Norte Argentino.