Un estudio presentado por Embratur estima que la Copa Mundial Femenina de la FIFA 2027 movilizará más de US$ 1.700 millones en la economía brasileña, generando nuevas oportunidades comerciales para operadores, agencias de viajes y empresas vinculadas al turismo deportivo.
La realización de la Copa Mundial Femenina de la FIFA 2027 en Brasil se perfila como uno de los mayores acontecimientos turísticos y deportivos de la región para los próximos años. Según un estudio de la Fundación Getulio Vargas (FGV), presentado por Embratur durante el Women’s International Football Summit (WIFS) celebrado en Río de Janeiro, el evento generará un impacto estimado de 8.800 millones de reales, equivalentes a aproximadamente US$ 1.711 millones, a lo largo de todo su ciclo de desarrollo.
La competición, que se disputará en diversas ciudades brasileñas, impulsará significativamente los flujos turísticos nacionales e internacionales, con efectos positivos sobre la hotelería, el transporte, la gastronomía, el comercio y la oferta de experiencias vinculadas al destino.
Para operadores turísticos, agencias de viajes y organismos de promoción, el Mundial Femenino FIFA 2027 representa una oportunidad estratégica para diseñar y comercializar productos específicos orientados al turismo deportivo, combinando la asistencia a los encuentros con circuitos culturales, gastronómicos y de ocio en distintos destinos brasileños.
Desde el sector turístico se espera que la visibilidad internacional del evento fortalezca el posicionamiento de Brasil como destino global, favoreciendo la captación de visitantes de mercados emisores prioritarios y estimulando nuevos movimientos de demanda en Sudamérica y otros continentes.
La planificación anticipada de paquetes, programas de incentivos, experiencias temáticas y alianzas comerciales permitirá a intermediarios y proveedores capitalizar el interés creciente que genera el torneo, especialmente entre segmentos vinculados al deporte, los viajes en grupo y las experiencias premium.
Con la cuenta regresiva ya en marcha, el Mundial Femenino 2027 se consolida como una plataforma de alto valor para la promoción turística regional y una oportunidad concreta de generación de negocios para toda la cadena de comercialización del turismo.
El estudio está disponible en el sitio web de Embratur y fue diseñado para fundamentar decisiones estratégicas de inversión y apoyo a la promoción turística del país. De acuerdo con el relevamiento, el movimiento financiero está compuesto por dos vectores: los gastos del público visitante nacional y extranjero, responsables de R$ 4.700 millones (915 millones de dólares), y los desembolsos de la FIFA y sus socios, estimados en R$ 4.100 millones (800 millones de dólares). El monto total estimado supera el impacto de grandes eventos ya consolidados en el calendario nacional, como la Fórmula 1 y el MotoGP.
El informe, detallado en el encuentro por el director de Gestión e Innovación de Embratur, Roberto Gevaerd, es el resultado de un estudio de la Fundación Getulio Vargas (FGV) elaborado a pedido de la Agencia, y forma parte del proyecto «Mapeo del Potencial de Captación e Internacionalización de Eventos Deportivos en el Turismo Brasileño». Esta será la primera vez que un país sudamericano albergará el torneo.
El informe proyecta la generación de 73.700 empleos, 3.800 millones de reales (unos 740 millones de dólares) en el PIB y la atracción de turismo internacional para el primer torneo de esta modalidad en América del Sur.
“Los datos muestran que hay un público inmenso esperando por un ambiente amigable: el 72% de las personas en Brasil que nunca han pisado un estadio de fútbol son mujeres. La Copa de 2027 es el momento perfecto para cambiar ese escenario y acoger a estas aficionadas. Las mujeres ya demuestran una fuerza enorme en nuestro turismo: representan el 48,6% de las llegadas internacionales al país, con una estadía promedio de 11 días y un alto poder de consumo en múltiples sectores. El torneo une el orgullo nacional con un nuevo perfil de consumo que descentraliza los ingresos y proyecta a Brasil en el mundo”, afirma el director de Gestión e Inovación de Embratur, Roberto Gevaerd.
La competencia, que se jugará del 24 de junio al 25 de julio del 2027, contará con la participación de 32 selecciones, que jugarán en ocho ciudades, en diferentes estados de Brasil: Belo Horizonte, Brasilia, Fortaleza, Porto Alegre, Recife, Río de Janeiro, Salvador y San Pablo. Los encuentros se desarrollarán en estadios emblemáticos como el Maracaná (donde se jugará la final), el Mineirão y el Castelão, entre otros.
Buenos vientos
La competición ocurre en un escenario favorable para el turismo receptivo, en el cual las mujeres ya corresponden al 48,61% del flujo de turistas internacionales en el país. Las visitantes permanecen un promedio de 11 días y registran un gasto medio de US$ 1.317 por viaje. Los países sudamericanos lideran la proporción de mujeres en el flujo de visitantes hacia Brasil: Chile (53,57%), Paraguay (53,40%), Bolivia (52,03%) y Argentina (51,81%).
Con transmisiones dirigidas a más de 200 países durante un mes, la competencia proyectará la imagen de Brasil en el exterior. La realización del torneo posiciona al país en el circuito de los grandes eventos globales junto a la Copa de 2014 y los Juegos Río 2016, dejando un legado para la infraestructura, la equidad de género y el turismo. Las inscripciones para el programa de voluntariado en las ocho ciudades sede también ya están abiertas para involucrar a las comunidades locales en la atención al público visitante.