
Brasil registró más de 2,6 millones de visitantes internacionales en el primer bimestre del año, el segundo mejor resultado histórico para este período. Argentina se mantuvo como principal mercado emisor, con 1,2 millones de viajeros, aunque en febrero se produjo una disminución del 17,8 % en las llegadas por vía terrestre.
En contraste, las llegadas aéreas crecieron un 28 %, consolidando la importancia de la conectividad aérea como motor de comercialización.
El Carnaval de Río de Janeiro fue un atractivo clave, con un incremento del 14,3 % en visitas de argentinos y un impacto económico de casi 186 millones de dólares en todo Brasil. Además, destinos como Santa Catarina, San Pablo, Bahía y Pernambuco se posicionaron entre los más elegidos por el mercado argentino.
La conectividad aérea internacional de Brasil ha crecido un 35 % en los últimos tres años, impulsada por el Programa de Aceleración del Turismo Internacional (PATI), que generó más de 160.000 nuevos asientos hacia el país. Para 2026, se prevé la incorporación de al menos 64 nuevas rutas y 16 frecuencias adicionales, fortaleciendo la oferta hacia mercados estratégicos.
En el plano regional, la conectividad entre Argentina y el Nordeste brasileño muestra un crecimiento del 41,9 % respecto a 2025, con más de 1.700 vuelos directos y 312.000 asientos disponibles. Las rutas desde Buenos Aires hacia Salvador, Recife, Natal, Fortaleza, Maceió, João Pessoa y Porto Seguro, junto con la conexión Córdoba–Recife, amplían las oportunidades de comercialización para operadores y agencias.
Este escenario plantea un doble desafío y oportunidad para el trade turístico argentino: compensar la caída en viajes terrestres con una oferta aérea más competitiva y diversificada, y capitalizar la creciente demanda de experiencias brasileñas —playas, cultura, gastronomía y eventos— con paquetes adaptados a las nuevas tendencias de consumo.